A las siete de la mañana sonó la alarma del orfanato, como la mañana anterior, lo cual anunciaba lo peor: clases. Me puse el dichoso uniforme y fui a desayunar. Me comí un par de tostadas mientras pensaba en como demonios iba a salir del orfanato, sin que se dieran cuenta, ir a la cafetería y saltarme las clases y lo peor de todo ¿Cómo lo íbamos a hacer cuatro a la vez? Terminé rápidamente y me acerqué a la mesa de Santi y Luna para decirles el plan de Tomy. Ellos me miraron con una cara de sueño increíble.
-Hay que irse-Dije casi en silencio.
Salimos cuando todo el mundo estaba empezando a irse a clase, y aprovechando que los guardias de seguridad aun estaban dormidos salimos por la puerta de debajo de uno de los torreones. Mientras andábamos por la ciudad escuchamos las sirenas de los policías dirigirse al orfanato.
-Creo que anoche hubo otra desaparición, no se quedó conforme con no poderte haber llevado a ti Santi.
Él esbozó una sonrisa, evidentemente a nadie le agradaba que unas horas antes le hubiesen hechizado e intentado secuestrar, aunque aun Santi no se creía lo del hechizo, pero lo terminaría creyendo. Al cabo de cosa de diez minutos andando por callejuelas para que no nos viesen entramos en la cafetería y allí estaba Tomy. Nos sentamos junto a él y nos quedamos varios minutos en silencio, pude observar como el camarero nos miraba con odio, creo que dado que con nosotros no podía, verdaderamente Santi y Luna estaban en peligro, pero eso tendríamos que hablarlo Tomy y yo en secreto.
-¿Qué hacemos?-Preguntó Tomy
-¿Cómo has salido?-Dijo Santi
-A ti que más te da. Creo que lo mejor será que vayamos al parque.
Comprendí por que lo decía y aprobé su moción, los otros dos solo se limitaban a seguirnos, parecían verdaderos maniquís. Al cabo de media hora andando hacia el sur llegamos a un pequeño parque, lleno de césped y robles, con columpios para niños y demás juegos para que los jóvenes pasasen la tarde. Era un sitio en su mayoría bastante tranquilo, pero supongo que por la tarde esto se llenaría, sobre todo de niños del orfanato que vendrán a divertirse, si no son demasiado marionetas para conocer esa palabra, claro. Nos sentamos en la hierba, cerca del muro oeste y esperamos a que los pocos niños se fuesen, cuando lo hicieron Tomy habló.
-¿Esa leyenda vuestra habla sobre una mansión tras el bosque, no?
-Si, contestó Luna
Me di cuenta de que Tomy solo me miraba a mi, y que no estaba haciendo ni caso de lo que acababa de decir Luna y comprendí porque ellos no le importaban, yo había cometido un error y había metido a dos marionetas en el bando de los detectives, dos marionetas que podrían ser secuestradas y a las que podrían sacar la información fácilmente.
-No saben nada-Dije-Y si, su leyenda habla de la mansión del alcalde.
-Entonces ya no hay duda de que los secuestrados se encuentran allí-Seguía con esa mirada de recelo y desaprobación hacia mi.
Luna y Santi nos miraban sin comprender nada y se levantaron bastante enfadados, como si supiesen que estábamos en contra suya.
-¿Cómo que no sabemos nada? ¿Qué nos estáis ocultando?-Dijo Luna
Tomy se levantó furioso y yo le imité. Él tenía razón, nos podían poner en peligro pero eran mis amigos y no iba a permitir que les pasase nada.
-Pues eso, que sois como los demás niños del orfanato, no sabéis nada ni sentís nada.
-Perdón pero creo que estas equivocado. Que no lloremos no quiere decir que no sintamos- Casi gritó Santi.
-Vale ya. Tomy, son mis amigos y creo que pueden ayudarnos, cuantos mas mejor, son menos marionetas que el resto, ellos se preocupan y se sienten algo tristes ¿Vale? A demás, si no permitimos que les pase nada estaremos a salvo. ¿No?
Él suspiró y asintió, volviéndose a sentar se puso a pensar, me parece que creía que iba a ser mucha carga protegerlos. Todos le imitamos y entonces les relatamos a los otros dos todo lo sucedido y nuestras sospechas. Ellos se quedaron boquiabiertos y la única parte que no se creyeron fue la del Gnomo, entonces se me ocurrió un modo, un tanto peligroso, de demostrárselo.
-Oye Tomy. ¿No teníamos una carrera pendiente?
-Si es verdad-Dijo adivinando lo que pensaba
-¿Por qué no les dejamos ejercer de jueces?
-Me parece bien.
Ellos aceptaron y Tomy y yo sonreímos.
-Habrá que armarse-Cogí un palo del suelo y lo partí por la mitad, cogiéndolo como cogí la barra de hierro.
-Buena idea-Tomy cogió otro palo-¿Vamos esta noche?
-Claro-Sonreí.
Vimos las caras de pánico de Luna y Santi, tenían miedo de que todo fuese verdad. Después de acordar lo de la carrera nos quedamos todos en silencio más de media hora, pensando posibles razones por las cuales el director estuviese involucrado.
-Si hay un hechizo que hace que los niños se dejen secuestrar seguro que es cosa de magia-Dijo Luna, bastante ilusionada.
Tomy y yo sabíamos que si ella hubiese vivido los anteriores días lo que nosotros no le parecería tan divertido todo esto.
-Si eso puede ser cierto-Dije-Seguramente será cosa de magia.
-Sera lo típico-Afirmo Tomy-Querrá dominar el mundo
Todos nos echamos a reír por la razón que tenía, y al cabo de un rato nos levantamos.
-¿A alguien le apetecen chuches? Invito yo-Añadió Santi.
A todos nos pareció una buena idea y fuimos hacia allí, tardamos cosa de una hora en llegar ya que estaba al norte del centro y nosotros al sur, en el parque. Cuando entramos en la tienda me quede alucinado, era un lugar bastante grande, con un montón de bolsas y cajas llenas de chucherías, toda la tienda olía a fresa y a frambuesa, de un modo que te hacía tener un hambre increíble. Empecé a llenar una bolsita de plástico transparente con golosinas de todo tipo, chicles y dulces, cuando terminé Luna se acercó a mí.
-Dicen que esta tienda es mágica, solo tienes que pedir en tu mente algo para que aparezca.
-¿Enserio? ¡Increíble! Después de todo lo que he visto creo que es algo fascinante.
Santi se acercó y cogió mi bolsa.
-Buena elección-Sonrió y le devolví la sonrisa, por fin nos llevábamos mínimamente bien
Al terminar de comprar nos quedamos sentados en las escaleras de la puerta del establecimiento, devorando las chuches.
-¿Creéis que si saben que lo sabemos seguirá habiendo desapariciones?-Preguntó Luna
-Pues claro, creo que les da igual que cuatro críos entrometidos intenten hacer algo, a demás, no tenemos pruebas, lo que hemos visto no vale.
Todos suspiramos y entonces a mi se me ocurrió un modo de conseguir pruebas.
-¡¡Si hay más desapariciones podemos conseguir pruebas!!-Me levanté de golpe y les miré.
-¿Cómo?-Preguntó Tomy levantándose
-¡¡Con una cámara de video!!-Sonreí-Es tan sencillo como seguir al camarero cuando se vaya de trabajar, grabar como se pone el traje y como secuestra, se lo damos a la policía y caso resuelto.
-¿Y tu crees enserio que no se dará cuenta?-Dijo Santi.
-Pues no. Sabe que Tomy y yo le seguimos, pero que vosotros también no. Vosotros le seguís desde que sale y nosotros le grabamos en el pozo.
-No es una mala idea-Respondió Tomy, dándole vueltas al asunto-Pero primero investiguemos más a fondo el bosque y luego investiguemos la mansión, es mejor conocer el terreno antes de adentrarnos en él.
-El bosque lo investigaremos esta noche ¿No?-Añadió Luna
-Cierto.
-¿Y ahora que hacemos?-Preguntó Santi.
-Nazan y yo nos vamos a investigar el camino más rápido y cercano de la cafetería hacia el pozo, vosotros conseguid un par de cámaras ¿Vale?
Todos asentimos y él y yo fuimos detrás de la cafetería, nada más llegar nos paramos y espiamos una curiosa escena desde la pared. El camarero estaba hablando con el director y se les escuchaba perfectamente.
-Esos niños se están entrometiendo demasiado, director.
-Lo se, pero ¿Qué quieres que hagamos? A ellos no podemos hechizarles con la canción, solo podemos distraerles.
-¿Distraerles?
-Si, y tengo el plan perfecto, tu encárgate de hacer desaparecer a mas niños, yo preparare la siguiente canción.
Nos pegamos más a la pared y el director se alejó del callejón sin percatarse de nuestra presencia, ambos suspiramos aliviados y vimos como el hombre de la cafetería entraba de nuevo en el local.
-¿Has oído eso? Están planeando algo más
-Tenemos que descubrirlo y pararles, no podemos dejar que secuestren a más niños.
Comenzamos a correr, buscando el camino más cercano al pozo y encontramos una calle directa que nos llevaba a parar justo enfrente del bosque, donde estaba el pozo. Seguramente sería el lugar por el que vendría asique apuntamos en un mapa dibujado por nosotros que calle era por la que debíamos esperar para pillarle con las manos en la masa el día que hiciésemos eso.
-Vale, con esto ya esta todo ¿No?
-Si, oye ¿Qué es eso?
Me acerqué al pozo y cogí una notita de papel que había allí, era una canción.
-Es una canción
-No la leas Nazan, al menos no en alto.
-¿Y que hago entonces?
-No lo se, léelo sin ritmo, como si fuese un texto.
Le hice caso y lo leí en alto:
-Todo es triste y oscuro en nuestra mansión, el miedo aterrador por fin se alejó, somos victimas de nuestros sueños, somos deseos de nuestros padres, somos corruptos por el corazón, no tenemos que tener en nuestra mente nada mas que esta canción.
-¿Para que crees que sirve?-Preguntó Tomy
-Creo que es el hechizo que vuelve marionetas a la gente, al menos de eso parece hablar ¿No?
-Si, puede que tengas razón, mejor guardémoslo ¿vale?
-Vale.
Lo doblé en forma de cuadrado y lo guardé en el pantalón derecho del bolsillo, ahí estaría seguro.
-Creo que lo mejor es que volvamos al orfanato, ya habrán terminado las clases hace rato.
Volvimos por el camino normal de siempre hacia el orfanato, y en el camino me encontré otro papel.
-¡Tomy mira!
Cogí el papel y lo observé era otra canción.
-Léelo.
-Veinticuatro horas sin dormir, una semana sin comer, dos sin beber, tanto tiempo llevamos aquí, que ya solo queremos morir, si la verdad queréis hallar, y a los niños encontrar, el bosque has de cruzar y atrás… nunca has de mirar.
-Esa da miedo.
-Un poco…
De pronto oímos un ruido detrás. Nos giramos y vimos al director.
-¿No hacéis caso a las normas niños? Por si no lo sabéis, no habéis ido a clase.
-Eh… esto vera director…-Intentó inventarse una escusa Tomy.
-¡Nada de escusas! ¡Ahora mismo al aula de castigo hasta la madrugada!
El director nos siguió hasta el orfanato y nos dejó en el aula de castigo, donde nos tocó volver a copiar las normas un montón de veces. Cada segundo que pasaba aquí dentro odiaba más y más el lugar, pero en el fondo me gustaba todo esto de investigar. Cuando terminé de escribir aun nos quedaban unas cuantas horas para poder salir y saque las dos hojas, me puse releerlas y revisarlas: ‘’ Todo es triste y oscuro en nuestra mansión, el miedo aterrado por fin se alejo, somos victimas de nuestros sueños, somos deseos de nuestros padres, somos corruptos por el corazón, no tenemos que tener en nuestra mente nada mas que esta canción.’’ ¿Qué quería decir con eso?, veamos la primera línea. ‘’Todo es triste y oscuro en nuestra mansión’’. Según tenía entendido la mansión tenía que estar bien iluminada a lo mejor les tenía encerrados en un sótano. La segunda frase decía ‘’el miedo aterrador por fin se alejó’’. Eso quería decir que ya no tenían miedo, evidentemente. La cuarta frase parecía decir que… ¿Sus sueños se hacían realidad? ¿Sus pesadillas tal vez? La quinta era cierta, somos deseos de nuestros padres, ellos desearon tener hijos y nos tuvieron. La sexta indicaba que les habían metido en la cabeza que los sentimientos eran malos, y la séptima afirmaba lo que acababa de pensar yo y decía que los niños secuestrados se pasaban el día canturreando esto. Pero, seguro que tenía algún mensaje oculto o algo. Le pasé en una hoja a Tomy todo lo que había pensado y me miró alucinado.
-Seguro que tiene algo secreto-Susurré
-¡Silencio!-Gritó el profesor de guardia.
Nos callamos y seguimos dándole vueltas al asunto. Todo el rato se repetía ‘‘somos’’, con lo que se refiere a… ¿A todos los niños del orfanato? Puede ser. Seguramente esta cancioncilla lo que pretendía era lavarles el cerebro. Cuando sonaron las campanas que anunciaban las diez Tomy y yo empezamos a ponernos nerviosos, teníamos una carrera pendiente y si íbamos muy tarde volveríamos a toparnos con el encapuchado. Con los nervios se paso una idea pro mi cabeza ¿Y si no se refería a la mansión? El orfanato era muy oscuro… todos teníamos miedo al venir, pero les hechizaban y eso desaparecía, lo de victimas de nuestros sueños… solo sabía que por experiencia propia yo había querido desaparecer de casa antes de que empezase todo… ¡Eso es! A lo mejor todos deseamos huir de nuestro hogar y nuestro sueño se hizo realidad. Esta canción sin duda les hechizaba para que olvidasen todo.
Mientras Tomy pensaba como salir de aquí yo daba vueltas a la segunda canción. ‘’ Veinticuatro horas sin dormir, una semana sin comer, dos sin beber, tanto tiempo llevamos aquí, que ya solo queremos morir, si la verdad queréis hallar, y a los niños encontrar, el bosque has de cruzar y atrás… nunca has de mirar. ’’. En pocos segundos le pille el significado, el que iba a desaparecer se pasaba la noche antes sin dormir, evidente, era cuando desaparecía. También se pasaba una semana sin comer y dos sin beber, teníamos que ver en el comedor quien no cenaba aquella noche, entonces Tomy, rápido como el rayo habló.
-Tenemos hambre ¿Podemos ir a cenar?
El profesor nos dejó y salimos corriendo hacía el comedor, nos sentamos al fondo del todo, para poder observar la sala entera, se lo conté todo y observamos. Al cabo de un rato el vimos, allí estaba, un niño pequeño, paliducho, sentado solo en una mesa completamente pálido y sin comer ni beber. Me levanté y le hice una seña a Tomy para que me siguiese y lo hizo sin dudar. Nos acercamos al pequeño y yo lo cogí en brazos, como esperábamos el niño ni se inmuto. Nos lo llevamos por la puerta de un torreón fuera del orfanato pero era tarde, el niño empezó a canturrear aquella tétrica canción y sus ojos se volvieron rojos:
‘‘Todo es oscuro en la eternidad
Ya voy contigo Papa
La muerte me llama
La tristeza se aleja
Mi corazón se para
Todos moriremos con ellos’’
Tomy y yo tragamos saliva, teníamos que hacer despertar al niño pero de pronto saltó de mis hombros y comenzó a correr hacía el pozo. Santi y Luna salieron al oír un grito y nos siguieron mientras intentábamos atrapar al niño, que corría demasiado rápido.
-¡¡No lo hagas!!-Grité
Pero fue demasiado tarde. El niño se escondió detrás del encapuchado nada mas llegar y nosotros nos quedamos observándoles.
-¡Sois unos entrometidos jovencitos! ¿Por qué no me dejáis ya en paz?
-¡No hasta que dejes de secuestrarles!-Gritó Tomy, lleno de rabia y dolor. No sabía que le importase tanto, ambos nos estábamos implicando muy emocionalmente en todo este asunto.
Luna y Santi en cambio no parecían sentir nada.
-Yo no les secuestro ¡Ellos vienen a mi!-Soltó una risa muy tétrica y desapareció
-¡Joder!-Grité furioso-¡Siempre llegamos tarde!-Golpeé con rabia una piedra que rebotó en un cristal y lo rompió, haciendo muchísimo ruido y resonando en el eco de la casa.
-No es tu culpa-Dijo Luna impasible.
-¡Tu no sabes nada de esto!-Dijo Tomy casi chillando-¡No sabéis lo que se siente! ¡Sois meras marionetas!
Y comenzó a correr en dirección al bosque. Yo, sin saber porque le comprendía y sabía que tenía razón, también temí por él así que le seguí. Recordé lo de los sueños y una angustia me invadió.
-¡Tomy para!
Y me hizo caso, me acerqué a él, agotado y suspirando.
-Tranquilo vale. Les salvaremos
-¿Por qué siempre te siguen?-Miró atrás
Me giré y vi que en efecto me seguían pero de pronto Santi puso mala cara, Luna también y empezaron a alejar corriéndose.
-Tomy, creo que tenemos algo detrás. Hemos mirado atrás, como decía la canción que no hiciésemos.
-Yo también lo creo Nazan ¿Qué hacemos?
-¡Correr! ¡Y no mires atrás!
Empezamos a correr y nuestros corazones empezaron a latir a toda velocidad, detrás nuestra oíamos gruñidos y rugidos, como si fuese un lobo pero yo cometí un error y miré. Era un hombre lobo. Empecé a correr más desesperadamente hasta que llegamos al pozo y asustados vimos como el animal, por si llamarlo, seguía ahí, mirándonos. Rodeamos el pozo, llenos de miedo y temor y el hombre lobo se subió a la barra de éste. ¿Dónde estaban Santi y Luna? Habían desaparecido, por un instante temí pro ellos.
-Tomy, un placer conocerte.
-Lo mismo digo Nazan.
Cuando el animal se abalanzó sobre nosotros algo extraño paso. Sin saber por que una daga apareció en mi mano, como yo deseaba, y de un impulso se la clavé en la tripa a aquel ser. Tomy me miró alucinado y yo lancé al animal salvaje contra el pozo, gruño y empezó a lloriquear, dañado, me dio pena. Al instante volvió a levantarse ¡Ya no tenía la herida! ¿Qué demonios? Empezamos a correr de nuevo y el hombre lobo volvió a perseguirnos. Estábamos a mitad de camino cuando el animal de un salto nos cerró el paso, no había salida alguna, era imposible escapar. El animal se abalanzó sobre Tomy.
-¡¡Cuidado!!-Grité, estaba muy asustado.
Tomy apretó muy fuerte las manos, como si hubiese comprendido algo y lo desease con todas sus fuerzas, al instante y milagrosamente, una lanza apareció en sus amnos. Con una agilidad asombrosa esquivó al animal y lo partió por la mitad.
-¡Increíble!-Creí que habíamos ‘’ganado’’
De pronto, a los trozos del animal empezaron a salirle bultitos, y ahora en vez de haber uno había dos perfectos hombres lobo. Agarré con fuerza la daga y en la otra mano me apareció otra. Ambos comenzamos a luchar con las criaturas, era incansable, se les curaban todas las heridas, tenía que haber un modo de derrotarlas. Por mucho que lo intentásemos no les vencíamos y entonces comprendí, eran sueños, bueno, pesadillas, no eran reales, teníamos miedo.
-¡Tomy!-Grité-¡Piensa que no existen! ¡Cierra los ojos!
-¿¡Estas loco!? ¡Nos matarán!-Gritó él
-¡Hazme caso, joder!
Ambos cerramos los ojos con fuerza y, efectivamente, al abrirlos no había ni criaturas ni armas. Nos miramos anonadados, era increíble. Me acerqué a él y sonreí.
-¿Ves? Estamos vivos.
-¿Cómo lo has averiguado?
-He pensado que si para que la magia exista hay que creer en ella, si las criaturas son producto de ellas, si no se cree no están.
-Es un buen truco pero, mejor tener cuidado.
Nos dirigimos rápidamente al centro, y cuando llegamos al orfanato eran las tres de la mañana y por desgracia, Santi había ido a contárselo todo a un profesor, que pareció creerle. Comprendí el error de contarles todo, ahora nos meterían en más problemas. Éste vino a hablar con nosotros e intento tranquilizarnos, nos dijo que no volviésemos allí pero Tomy y yo jamás haríamos eso, había sido una experiencia demasiado emocionante para dejar que no volviese a pasar y lo de la magia había sido alucinante, habíamos aprendido a hacer aparecer cosas ¡Fascinante! Después de una hora mas dándole vueltas a todo nos fuimos todos a dormir, sin pensar que teníamos que volver al aula de castigo, nos esperaría una buena, supongo. Esa noche soñé con que era un mago, por fin la magia existía, era increíble.
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